Han crecido en una de las sociedades más ricas del mundo. Desde la más tierna infancia sus padres les han proporcionado todo lo que han querido y más. Pero no tienen amigos y muchos son hijos únicos. No hablan con nadie, ni siquiera con sus padres. No se interesan por nada. El mundo exterior no cuenta para ellos. Están encerrados en su cuarto. Se trata de un fenómeno que afecta a un creciente número de jóvenes japoneses desde los 13 a los 30 años.
La mayoría permanecen encerrados, sin contacto con el exterior. Otros salen de vez en cuando de sus casas por poco tiempo, casi siempre de noche, evitan trabajar y todo tipo de trato social.
Viven aislados,y su mundo es ajeno al de los demas.
Actualmente hay un anuncio en televisión que lanza una pregunta"¿tener fortuna o ser afortunado?"yo sin duda respondo ser afortunado,y mas tras leer las lineas anteriores donde me doi cuenta de que no es mas feliz aquel que mas posee si no el que puede disfrutar y valorar lo que tiene por poco que parezca.
Yo me pregunto ¿De que sirve tener una habitación repleta de juguetes si no tienes con quien jugar?.
Contradigo a todos aquellos que piensen que el dinero da la felicidad o que ayuda a conseguirla.
Seguramente aquel que no tenga muchos lujos envidia al que si los tiene,pero no se para a pensar que el mayor lujo que puede tener él,como puede ser simplemente tener un amigo,aquella persona tan poderosa lo desconoce.
De todo esto me quedo con que hay que valorar mas las cosas que de verdad importan que las materiales,por que al fin y al cabo unas siempre estarán ahí para poder comprarlas pero sin embargo las otras hay que ganarselas día a día.
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